#Fuerzamexico

Fuerza México se ha convertido en un hastag tan popular que ya hay camisetas al respecto pero  esto va más allá que una palmada en la espalda.

Recientemente estuve visitando Ciudad de México y pude sentir como lloraba, vi como la soledad deambula por las calles como dueña absoluta y como el temor abrazaba la brisa que anuncia el invierno.

Ya la ayuda se fue, los muertos fueron enterrados y la reconstrucción apenas inicia maquillada con un supuesto tema de mejoras en los acueductos.

Sin embargo los noticieros no hablan del desempleo por el terremoto y las reconstrucciones, pues se cierran calles completas dejando a los comercio sin tráfico lo cual los obliga a cerrar, se escucha a la gente hablar  del temor de ver nuevamente al ángel bailar en los brazos de la oscuridad y desesperanza.

Sentí no solo una economía devastada por el temor del turista que ya no es su primera opción de viaje, lo cual no ayuda para nada, incluso me canse de buscar la sonrisa amigable del mexicano en sus ojos de frustración de cómo salir adelante.

Frustración que la percibí,  en la mano temblorosa de aquel muchacho que apuntaba con la pistola al chófer, en el auto que iba,  pidiendo el celular y otras pertenencias; por suerte no paso de allí y fue algo muy rápido. No justifico la delincuencia, ni seré sensacionalista diciendo que es la ciudad más insegura pues viví en ella y nunca me paso nada; pero el desespero muchas veces te puede llevar por malos caminos (delinquir para comer o morir a las orillas de la honestidad)

Mi México llora y lloro con el sin saber que hacer a la distancia porque esto va más allá de dinero, por eso escribo estas cortas líneas desde el corazón, México es momento de levantarte de reinventarte, de no esperar nada del gobierno, de ser resiliente de ser TU, fuerte e imponente.

Me preguntaron si había tomado fotos y dije NO, no lo hice por respeto a la tierra que me cobijo por 2 años, por respeto a la Virgen que me da la oportunidad de visitarla cada año, NO porque si no voy a aportar tampoco alimentaré el morbo.

Pero a pesar de esos ojos tristes seguí viendo al México trabajador, ese que me dice “güerita que le sirvo” ese que no se cansa, que protesta con toda su furia en ese mismo Ángel de la independencia que vimos en los noticieros tambalear.

Sí México llora pero no ha dejado de ser fuerte!

 

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