Mi Proyecto 333

Son 33 piezas de ropa en 3 meses, un concepto algo minimalista practicado en estados Unidos y en España por Valeria Oro de quién vi el concepto.

Las 33 piezas incluyen ropa y zapatos y en los casos más extremos del experimento también accesorios, no cuenta la ropa interior, pijamas, vestidos de baños, calcetines (medias), ropa de estar en casa ni ropa de hacer ejercicio siempre y cuando la uses para ese fin.

 

¿Por qué lo hago?

Porque estamos en una era de extremo consumismo, de moda rápida y de ropa de mala calidad que queda como basura contaminando el ambiente, sin contar el maltrato que sufren en muchos países niños y mujeres en las fábricas de textiles.

Quizás no cambie el mundo, pero al menos es mi aporte al mundo y demostrar que no necesitamos una pieza de ropa nueva para conquistar el mundo, para eso solo basta una sonrisa sincera.

Llevo preparándome casi un año, de hecho, este proyecto lo quería lanzar en el 2019 pero por la constante pregunta del porque visto casi siempre los mismos colores y en algunas ocasiones me han dicho que la misma ropa decidí adelantar mi experiencia 333, en la actualidad tengo 100 piezas de ropa en mi closet contando abrigos de frio, raincoat y mi vestido de la foto de graduación de secundaria y mi vestido de mi boda civil.

Pero el momento de vivir es HOY por eso inicié hoy 1 de abril.

 

Antecedentes

No siempre fui así, ni cuenta me daba que tan consumista era, mi closet era mi orgullo. Recuerdo cuando Dania una de mis mejores amigas viajó a México a ayudarme a empacar en mi regreso a Panamá mi walking closet fue toda una revelación (creo que fue la primera alerta) 4 camisas blancas con etiquetas sin contar todas las que tenía, siempre era necesaria una versión distinta de jeans, de camisa negra, y tener la misma blusa en varios colores.

A dos años de esta escena me mude nuevamente, en esta ocasión a Chile en donde tenía un departamento de dos recamaras y una era exclusivamente para mis bolsos de todas las marcas y ocasiones, colgados cual tienda a lo largo de la pared. Al regresar a Panamá por temas de logística me toco dejar 70% o más de mi ropa, carteras y zapatos para q ser enviados después sin contar las 2 enormes bolsas que dejé para donación, fue aquí que empecé a vivir con menos cosas y darme cuenta que no “TODO” era necesario. Las maletas llegaron 9 meses después y terminé regalando casi todo lo que había llegado.

El año antepasado con mi tienda de ropa de segunda mano aprendí mucho más de la ropa, el reciclaje y la contaminación que la misma puede producir y fue aquí en donde decidí hacer un alto a mi consumismo.

 

Mi reto

A pesar de que solo mantengo 100 piezas sigo comprando, reemplazo piezas constantemente y trimestralmente tengo una bolsa que donar fue cuando analicé que no estaba haciendo gran cosa pues seguía desechando y aportando a la basura mundial y a la compra sin razón.

El reto lo estoy iniciando sin incluir zapatos, esto quiere decir que son solo 33 piezas de ropa y podré usar todos mis zapatos.

Estoy iniciando con 32 piezas porque estaré de viaje en próximas semanas y quiero una camiseta del viaje. Sin embargo, debo confesar que será muy difícil pues amo comprar.

Pero es mi momento de ser chillin externamente, de no pensar en la última blusa o jeans. Al final del reto no es vivir con 33 piezas, pero si al menos ser un poco más consciente de lo que tenemos en el closet y de lo que compramos.

¡Que inicie la aventura!!!

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